Ensalada de rúcula y parmesano

Por petición popular (vamos, mis amigas que vinieron a cenar a casa esta semana y querían probar la receta este finde) os traigo hoy la receta de la ensalada de rúcula –si es que puede llamarse receta-.

No sé por qué está tan rica, o bueno, sí lo sé: el limón y el parmesano, junto con un buen aceite de oliva virgen, es una combinación que no falla. El caso es que siempre triunfa. La receta se la debo a mi amiga Olivia, que la puso en su casa hace unos años y desde entonces me ha sacado de unos cuantos apuros cuando no tengo tiempo y no sé qué hacer de primero.

Ingredientes:

Rúcula (sola, nada de canónigos ni de mézclum)

Parmesano rallado. A mí me gusta rallarlo en casa, queda mucho mejor.

Un chorrito de limón

Aceite de oliva virgen extra

Pimienta negra molida

 Instrucciones

Primero se prepara el aliño en el fondo del bowl donde vayamos a poner la ensalada. Para ello ponemos un chorreón de limón al gusto (menos de medio limón) y otro chorreón de aceite de oliva virgen. Molemos un poco de pimienta negra encima. Probamos y en su caso rectificamos. El toque del limón se tiene que notar bastante, aunque va en gustos.

Echamos la rúcula y luego el parmesano rallado. La cantidad de parmesano va en gustos, tenéis mi foto para haceros una idea de cómo lo dejé yo. Removemos y servimos.

Presenté la mía en estos platos de madera de Muji, que uso bastante.  

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Tirado ¿no? Pues no sabéis como está de buena… Conozco a unas cuantas que desde que la probaron la hacen a diario. Muy socorrida también para esos días que llegas cansado a casa y no sabes qué cenar 😉 ¡Ya me contaréis!

Magdalenas clásicas

Estas magdalenas son las de toda la vida, de esas que te devuelven a tu infancia, que aguantan una semana sin ponerse duras, que saben a dulce de pueblo. Para mi gusto la clave está en freir el aceite con la naranja como veremos ahora.

No sé vosotros, pero yo estoy algo cansada de tanta influencia americana, tanto fondant azul eléctrico, mantequilla aromatizada, colorantes, calabazas y un sinfín más de cosas que no me van. Simplemente, no me identifico con ello, y prefiero 20 veces el sabor de naranja y limón, junto con un buen aceite de oliva -tan nuestro- que un cupcake rosa con mantequilla de plátano encima.

Así de beligerante y reivindicativa me levanté el domingo pasado, y en pleno arrebato españolista decidí recuperar esta receta (vista en las recetas de mamá) y preparar unas magdalenas caseras clásicas.

Ingredientes (salen unas 40-50 magdalenas)

  • 500 gramos de harina de repostería
  • 500 gramos azúcar
  • 1/2 kg huevos
  • 500 ml aceite de oliva
  • 10 gramos levadura
  • 2 ralladuras de limón
  • 1 zumo de limón
  • 1 cáscara naranja

Ejecución

  • Se pone el aceite al fuego y cuando esté caliente se frie la cáscara de una naranja, cuidando de que no se queme. Dejamos enfriar antes de echar el aceite en la masa.
  • Precalentamos el horno a 170 grados.
  • Se baten con energía las yemas con el azúcar, se añade la raspadura y el zumo de limón, y cuando está integrado, se añade el aceite y por último la harina mezclada con la levadura, mezclando lo justo, aunque quede algún grumo.
  • Se baten las claras a punto de nieve (yo muchas veces -cuando no tenía varillas eléctricas- no las he montado, no pasa nada) y se incorporan a la masa, intentando que no bajen demasiado.
  • Se pone la masa en las cápsulas de papel se espolvorean con un poco de azúcar y media hora al horno (aproximadamente)  a unos 170º, hasta que estén doradas.

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He hecho esta receta mil veces, quedan super jugosas, y casan a la perfección con un cafecito para merendar o con el desayuno.

Como salen muchas, lo que yo suelo hacer es congelarlas y meterlas en bolsitas de 4 o 6 magdalenas, las saco el lunes y disfruto de ellas toda la semana 🙂

The Table By: un restaurante en el que rota el cocinero

The Table By es un restaurante pop-up de máximo nivel, que trae a Madrid grandes cocineros distribuidos por la geografía española durante un plazo de seis semanas. Se lo traen todo: la mayoría de su equipo, sus productos, su decoración… eso nos permite a los madrileños disfrutar en casa de platos que solo estarían disponibles viajando.

Ya estuve el año pasado cuando abrieron, pero entonces no tenía blog. Por eso llevaba tiempo esperando para volver y contaros la experiencia, y qué mejor ocasión que con Andreu Genestra, uno de mis cocineros preferidos.

Le conocía porque estuve hace un par de veranos en su restaurante de Mallorca antes de que le diesen la estrella michelín, y me encantó. Es verdad que el restaurante de Mallorca tiene muchísimo encanto, pero ha conseguido crear en The Table By un conjunto armonioso y elegante, que transmite serenidad y que invita a quedarse tomando una copa.

Claramente, Andreu aboga por el producto local mallorquín en una cocina que, para mi gusto, combina muy bien tradición e innovación. Los platos tienen toques sorprendentes, pero también sabores de los de siempre. Pedimos un vino de su propia cosecha, que nos encantó.

Elegimos el menú corto (suficiente desde mi punto de vista), y lo primero que nos sirvieron es el pan (partido con las manos, que dejaron sobre unas piedras calientes para mantenerlo a temperatura –todo un detalle), junto con un aceite de sabor intenso, hecho por ellos también. Me gusta la idea de que saquen sus productos de su propia huerta (¡de seis mil metros cuadrados!), que tienen al lado de su restaurante.

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Fotografía de Juan Rayos, el aceite lo sirven igual

 

 El menú estaba compuesto por dos aperitivos, dos platos y un postre.

Como aperitivo nos sirvieron porex de canela (una especie de merengue) con tartar de olivas y un pan de leche de clavo con butifarra de cerdo negro e higos. El pan de leche inolvidable. Buenísimo.

 

Seguimos con una especie de tartar de navaja, acompañado de tuétano, ensalada y naranja, y rociado con leche de avellana, pimienta e hinojo.

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A continuación llampurga con hierbas aromáticas con su guiso de anguila, acompañado de lentejas fritas y jugo de tap de cortí. Mucho sabor, buenísimo.

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Finalmente tomamos cochinillo de Porc Negre de Can Company… doce horas de cocción. Muy tierno, se deshacía en la boca. El acompañamiento de alcachofa, risotto de patata y salsa de huevo casaba a la perfección.

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De postre un helado de coco con lo que parecía ser un crujiente de galleta y cacahuete. Para los que se llevan mal con el lácteo, tienen otra versión del postre, con sorbete de mandarina que está de escándalo.

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Esta temporada -además de Andreu Genestra- pasarán por aquí Javier Olleros, Begoña Rodrigo, Oriol Ivern y Xanty Elías, de los restaurantes Culler de Pau, La Salita, Hisop y Acánthum; que vendrán desde Pontevedra, Valencia, Barcelona y Huelva.

Podéis consultar la trayectoria de Andreu Genestra y conocer su restaurante Mallorquín aquí

Menú corto 45€, y el largo 60.

Muy recomendable.

The Table By

Dirección: Hotel Urso, Calle de la Beneficencia, 15, Madrid

http://thetableby.es/es/

Reservas aquí  o en su teléfono: 615 36 79 17

Almejas y merluza al horno

Vaya homenaje que nos dimos ayer… cuando mi amiga Pilar me llama para comer (os sonará porque es la cocinitas que mencioné con ocasión de la receta de carne) siempre sé que acabaré saliendo rodando de su casa…

El caso es que –afortunadamente- Pilar está entregada a la causa del blog, así que me propuso que organizásemos juntas una comida de amigos. Siempre somos los mismos, una pandilla a la que le vuelve loca comer y que aprecia de verdad la cocina. Ese tipo de grupo que habla de comida mientras come, bebe vino con generosidad y que no deja de montar planes gastronómicos que luego nunca salen, pero oye, bien que lo pasamos.

El menú: picoteo abundante, boletus silvestre con huevo, almejas y merluza al horno con coliflor –y vaya con la coliflor…-.

Boletus

Ingredientes

  • Un boletus silvestre (el nuestro pesó medio kilo)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal Maldon
  • Dos yemas de huevo

 

Ejecución

El boletus no tiene ningún misterio y a la vez lo tiene todo. Para hacer la receta lavamos el boletus y lo secamos, lo cortamos en láminas, doramos un poco en la sartén con aceite de oliva virgen y cuando esté servido en el plato echamos dos yemas de huevo, sal maldon por encima y removemos. De llorar

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La presentación deja mucho que desear pero cuando hay gente siempre prefiero que se coman el plato caliente a que la foto quede bonita… 🙂

Almejas

Ingredientes (para 7)

  • Un kilo y medio de almejas cochas gallegas (vaya con el nombre!). Podemos comprar también almejas finas, que son un poco más caras pero están buenísimas también. En nuestro caso las compramos en Ernesto Prieto, en el Mercado de Chamartín.
  • Dos dientes de ajo.
  • Un puñado de perejil fresco.
  • 120ml de aceite de oliva virgen extra.

 

Ejecución

Lavamos las almejas y una vez escurridas las metemos en un bowl un rato con agua y un poco de sal para que suelten la arena y la babilla.

Mientras hacemos la salsa: metemos en un recipiente los dos dientes de ajo cortados por la mitad, el perejil y el aceite, y batimos con una batidora.

Echamos la salsa en una sartén y doramos unos minutos (así se cocinará el ajo), y echamos las almejas.

Removemos y tapamos unos minutos con una tapa. Las sacamos cuando las almejas se hayan abierto (en nuestro caso las fuimos sacando una por una a medida que se abrían), y servimos con un poco de salsa (el resto la guardamos para el pescado).

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Merluza

Ingredientes

Lomitos de merluza (en nuestro caso también de Ernesto Prieto, era súper fresco y se deshacía como mantequilla…)

Ejecución

Precalentamos el horno a 180 grados.

Colocamos la merluza en una bandeja antiadherente o si no tenemos ponemos un poco de papel de horno o un chorro de aceite en el fondo.

Lo metemos en el horno precalentado 10 minutos y lo sacamos.

Lo emplatamos y echamos la salsa de las almejas por encima. Es una buenísima idea para aprovechar la salsa de las almejas, que siempre sobra.

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Como acompañamiento podemos poner unas patatitas o la coliflor que hicimos en nuestro caso, que estaba sorprendentemente buena, no sabía casi a coliflor. Os paso la receta y os animo a que la probéis porque os soprenderá para bien.

Ingredientes

  • Coliflor
  • Dos dientes de ajo
  • Pimentón Dulce

 

Ejecución

Hervimos la coliflor con un chorro de vinagre en el agua, hasta que esté muy blanda. Ponemos una sartén con aceite y dos dientes de ajo picaditos. Cuando estén doraditos (no mucho) ponemos la coliflor, echamos el pimentón dulce (al gusto) y la vamos removiendo hasta que se forme una pasta como en la foto. Salpimentamos. A todos nos sorprendió esta receta, súper sana y que realmente sabía muy diferente.

He tenido que actualizar este post después de que mi madre (andaluza, como yo) me llamase riéndose de mi por mi asombro ante esta receta de coliflor. Al parecer es un clásico de la gastronomía andaluza que se hace mucho. Puede que el hecho de haberme criado en Madrid tenga algo que ver… pero bueno, ya lo sabéis. Si es un clásico por algo será!

En cuanto al aperitivo: lomito ibérico, humus con anchoas, quesos (brutales, comprados en Bon Fromage en el Mercado de Chamartín), y una ESPECTACULAR ventresca en manteca traída de Sanlúcar de Barrameda.

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Ventresca de atún en manteca

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Como si lo anterior no hubiese sido bastante, de postre tomamos helado de vainilla con unas frambuesas por encima…

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Y en cuanto al vino… Probamos varios blancos, realmente buenos, no sabría con cuál quedarme…

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Dos comidas más de estas y no llego a Navidad 🙂 animaros con las recetas! las almejas y la merluza no pueden ser más fáciles!

 

 

El imparcial

Pensé que sería un sitio mono más, pero me sorprendió para bien. Una decoración elegantona, techos altísimos, sofás de terciopelo, mesas de mármol, una iluminación perfecta y música animada dieron paso a una gran noche de jueves.

Ubicado cerca de la Plaza de Tirso de Molina, el edificio constituyó la última sede del diario El Imparcial, desaparecido en 1933. La reforma ha conseguido mantener el encanto del sitio, creando distintos ambientes. Consta de dos plantas y varias salas: en la parte de abajo está la entrada con un pequeño bar y arriba hay una especie de antesala del salón donde está el bar principal, que se abre a un gran espacio con ventanales altos y al fondo una pequeña tienda-galería de arte.

Foto de Lucía M Photography

Fotografía de Lucía M Photography

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Las fotografías son de Lucía M Photography.

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Detalle de las mesas
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Planta de abajo, entrada al local

La comida estuvo correcta, a la altura de la decoración, con una buena relación calidad-precio. Pedimos un tartar de atún con aguacate y sésamo, tacos de cochinita pibil con guacamole y lima y por último un falso risotto con setas, batata y trufa. Todo muy bueno. Servicio amable y atento. Me quedé con las ganas de probar los chipirones a la parrilla con puré de coliflor y curry, que tenían un pintón…

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De postre nos ofrecieron tarta de chocolate sin gluten, cheescake y carrot cake entre otros, todo casero. También nos comentaron que entre semana cuentan con menú del día, en torno a los 12€.

Recomendable si te apetece un sitio chulo y distinto, con una comida más que correcta y buen ambiente. Os dejo aqui la carta: http://elimparcialmadrid.com/carta/

50€ dos personas con vino.

Dirección: Calle Duque de Alba, 4 (Metro Tirso de Molina).

Teléfono: 91 795 89 86.

Horario: todos los días de 9:00 a 1:00.

www.elimparcialmadrid.com.

BENARES: La alta cocina india llega a Madrid

Esta semana he tenido la suerte de cenar en Benares, el nuevo restaurante del afamado Atul Kochhar, primer chef indio en recibir una estrella Michelín.

El local escogido para esta aventura no podría haber sido más acertado: la antigua ubicación del restaurante indio Annapurna, en el inicio de la calle Zurbano, en el que han llevado a cabo una ambiciosa reforma que ha trasformado el espacio en un restaurante amplio y elegante. Me gusta mucho el detalle del bar de la entrada, que se abre a la calle cuando hace buen tiempo.

Dentro del restaurante hay una zona interior desde donde se ve la cocina y al fondo hay más mesas que dan al patio interior. El servicio es atento y profesional, y cuida mucho los detalles. Nos encantó su sumiller Juan Belmonte, que además de simpático, supo aconsejar a la perfección el vino con los platos que pedimos.

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Las fotografías del local son de AD.

En cuanto a la comida -como gran aficionada a la gastronomía hindú que soy- me pareció todo bastante auténtico: tanto su naam recién hecho (se cuece en el horno tandoor al momento) hasta su curry, más tipo estofado.

Nuestra experiencia comenzó con papadums, un aperitivo de galletas de harina de lentejas, crujientes, que sirven con tres chutneys de tomate, piña y manzana.

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Seguimos con otro pequeño aperitivo, compuesto por una especie de panecillo con un toque a menta, muy fresco.

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De primero compartimos unas tortas de espinacas y patata, acompañadas de  tomate y calabaza, que estaban realmente buenas.

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Seguimos con un rape tandoori, que venía acompañado por una croqueta de cangrejo y fideos especiados con salsa de coco. Para mi gusto lo mejor de lo que probamos. Buenísimo, y eso a pesar de que el rape no es mi pescado preferido.

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Acabamos con un curry de ternera del Rajastán que estaba también delicioso. Venía con una carne al carbón muy buena y una brocheta de verdura.

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Para acompañar pedimos arroz al vapor y pan naam. El pollo al tandoori tenía también un pintón estupendo…

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De postre yogur al aroma de rosas con pistacho y frambuesa –buenísimo- y los tubos de chocolate con parfait de crema de cacahuete.

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Como colofón final nos sirvieron una copita de vino dulce con burbuja muy original:

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Os dejo su carta: http://www.benaresmadrid.com/menus/a-la-carte/

En conjunto me encantó. La comida, el local y el servicio. Por ponerle un “pero”, nos tocó una mesa cerca de la cocina y al salir olíamos un poco a comida, así que recomendaría pedir una mesa de las que dan al patio.

Precio para dos personas con vino y propina: 170€.

Dirección: Calle de Zurbano, 5, 28010 Madrid

Teléfono:913 19 87 16

Cordero al horno con patatas y romero

El domingo pasado me lancé a la piscina con un cordero al horno, y mira que no he asado un pollo en mi vida. Más principiante imposible. Por eso, queridos lectores, no tengo reparo en afirmar que -siguiendo las indicaciones de esta receta (hay una foto para todo)- os sale seguro: yo soy el ejemplo. No tiene ningún secreto: las dos horitas que tarda en hacerse y una buena materia prima.

 Quedó crujiente por fuera y tierno por dentro, muy sabroso…

 Ingredientes para dos personas

  • Dos paletillas de cordero. Es fundamental que sea cordero lechal. Tras leer sitios donde comprar corderos me decidí por la carnicería La Vianda de Julián, en el Mercado de La Paz. Puedes llamar antes para que te las dejen preparadas, y así te aseguras que las tienes (calle Ayala 28, 914317789).
  • Romero
  • Sal y pimienta
  • 500 ml de vino blanco (si es medio bueno mejor)
  • 5/6 ajos
  • Patatas de guarnición

Ejecución

Os voy a contar exactamente como lo hice yo como principiante (errores incluidos), y que condujeron a este resultado, asombrosamente bueno.

  • Sacamos el cordero de la nevera para que se quede a temperatura ambiente.
  • Precalentamos el horno a 180 grados.
  • Salpimentamos el cordero y le hacemos unos cortes (a mi me lo cortaron en la carnicería). Lo metemos tal cual en el horno. Yo lo admito, aunque no estaba en la receta, le eché un poco de aceite en spray por encima a las dos paletillas (leí que así hacía costra).

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  • Metemos en el horno ya caliente y dejamos en el horno durante una hora.
  • Mientras el cordero  está en el horno hacemos un “mejunje” con el vino blanco, al que echaremos unas ramas de romero y los ajos con piel a los que habremos dado un golpe previo. Los dejé así, macerando, toda la hora que estuvo el cordero dentro.
  • También pondremos las patatas a hervir, que sacaremos cuando estén tiernas y partiremos en cuadraditos.
  • A la hora sacamos el cordero, tendrá este aspecto (el liquidito que veis es su propio jugo):

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  • Metemos las patatas alrededor y parte de nuestro mejunje.
  • A partir de este momento, le fui dando vueltas al cordero cuando veía que se doraba, y le echaba el mejunje cuando veía que se quedaba seco, removiendo también las patatas.
  • Los últimos 15 minutos le eché el vino que queadaba y subí la temperatura a 200 grados hasta que se quedó doradito como en la foto (también le puse un pelín de azúcar morena por encima para que dorase más, pero es opcional: es verdad que el toque dulce se notaba luego, igual un poco exótico para alguno). Si ves que no queda caldo no dudes en poner más vino (si has puesto mucho, con un poco de agua), para que quede una salsita y no se quede seco.
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Al salir del horno

Lo serví separado (cordero y salsa), pero luego me enteré de que al parecer se sirve todo junto, cordero y salsa.

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Por lo que me dijeron mis acompañantes, más asiduos al cordero que yo, estaba de diez.

Un entrante delicioso en cinco minutos

Aprovechando que mi familia estaba en Madrid, ayer decidí organizar una comida en casa. Como de segundo hice cordero (subiré la receta en cuanto tenga un poco de tiempo), tenía que pensar en un entrante ligero, fácil y que no requiriese horno. Descartadas las ensaladas –que tanto me recuerdan a la oficina- se me ocurrió que era la temporada perfecta para unas setas sencillas.

La receta que os traigo hoy la descubrí en la barbacoa de unos amigos: ponían un papel de plata en el que metían un trozo de mantequilla, las setas y la soja, lo cerraban y lo ponían tal cual en la barbacoa. Están muy buenas… con el sabor de la seta como protagonista absoluto. Animaros con la receta y entenderéis lo que os digo.

Ingredientes para dos personas

  • 300 gramos setas shiitake (en esta época las encuentras en todas partes. Yo las compré en el Corte Inglés de Serrano, que eran frescas)
  • 50 gramos mantequilla
  • Un chorreón de soja

Ejecución (os vais a reír de mí y de mi receta)

Lavas las setas, las cortas en 2 o 3. Pones la mantequilla en la sartén y cuando se caliente un poco echas las setas. Cuando las setas ya estén hechas (se reducen bastante) echamos el correón de soja. Cuando se haya reducido un poco la soja, retiramos y servimos.

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20151101_144037    ¡No os quejaréis de lo fácil que es!

Madrid- sitios molones para la primera copa

Cuántas veces has salido de cenar con amigos y al salir alguien ha preguntado ¿Dónde vamos? Pues eso nos pasó a mis amigas y a mí el sábado pasado… tras estar debatiendo en la puerta del restaurante durante 15 minutos donde ir o no, unánimemente decidimos que el siguiente post tenía que ir dedicado a hacer una recopilación sucinta de sitios molones para la primera (o segunda y tercera) copa.

Aquí está la lista. Lo bueno del mundo online es que podréis consultarlo en ese momento “Estamos en la calle-a dónde vamos-me he cansado de esperar con este frío”. Bendito internet.

  1. Passenger

Me encanta este local, que recuerda a un lujoso restaurante de tren de principio del siglo XX, literalmente. Para recrear el vagón, decoraron el espacio con paredes de madera oscura, asientos de cuero y amplios ventanales que contienen pantallas que proyectan imágenes en movimiento de todo tipo de paisajes. Mis preferidos: los paisajes rurales, que dan la sensación de que vas en un tren de verdad.

Sus copas de calidad (entre los 8 y los 12€) y originales cocteles lo convierten en un sitio redondo. Según me han contado, también sirven un café bastante rico por las tardes.

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Dirección: Calle del Pez, 16, 28004 Madrid

Teléfono: 911 69 49 76

Horario: 15:30–3:00

  1. Macera

Situado entre los barrios de Malasaña y Salesas, se encargan de producir sus propios destilados partiendo de alcohol base comprado a granel, que después se macera con frutas frescas y especias naturales, como frutos rojos, manzana, jalapeño, lima, almendras, cilantro, cardamomo o incluso aceitunas. La destilación dura alrededor de una semana, y tiene lugar el propio local, donde además podréis ver botellas en proceso al fondo. Tienen un sabor completamente distinto a las copas de siempre. Prueba el gin ‘Canela buena’; el ‘Regaliz, no te digo más’, o el original ‘Sierra te necesito’, macerado con hierbas aromáticas de la sierra, como tomillo y romero (precio de la copa: 8€).

También tienen cosas de picoteo y organizan de vez en cuando talleres de maceración para grupos.

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Dirección: San Mateo, 21

Teléfono: 910 11 58 10

Horario: de las 13h a 01h (martes y miércoles), hasta las 02h (jueves) a las 03:30h (sábados) y a las 23h (domingo).

  1. Kike Keller

Tienda de muebles por el día y bar de copas por la noche. Responde a la idea de los speakeasy Neoyorkinos: parece que entras en una tienda de decoración pero en la parte derecha hay una puerta por la que se accede al bar, con techos altos, aspecto algo industrial, plantas… un ambiente divertido y bastante diverso. Podrás degustar copas de calidad (9€) y cervezas provenientes de todo el mundo (5€).

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Dirección: corredera baja de San Pablo, 17

Teléfono: +34 915.22.87.67

Horario del bar: de jueves a sábados de 19:00 a 02:30.

  1. Corazón

Corazón siempre es una buena opción. En el centro de Malasaña, esta antigua taberna irlandesa cuenta con un estilo algo canalla, que consigue mezclando el espíritu clásico que le proporcionan su ebanistería y sillones rojos con la sofisticación de sus cócteles y copas (8€), realmente buenos. Gente guapa, alternativilla y generalmente música rock. El volumen va subiendo a medida que pasan las horas y al final del local siempre se anima a bailar alguien. También tienen raciones, que me sorprendieron para bien.

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Fotografía de madrid diferente
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Fotografía de madrid diferente

Horario: todos los días, de 16 a 03h

Dirección: Valverde, 44

Teléfono: 618 42 81 75

  1. Le Cabrera

Una de los mejores sitios para cócteles en Madrid. Está algo escondido en el sótano del restaurante que está arriba, pero suele tener muy buen ambiente, con música cubana de fondo y unos camareros muy atentos. Siempre que voy pido el mismo cóctel, pero es que me encanta… el Tangerine (ginebra, St Germain, mandarina, zumo de lima y azúcar moreno). También está muy rico el Manguito (zumo de naranja, vodka, mango y pimienta). En Le Cabrera también se puede cenar…tiene unas tapas sofisticadas y ricas.

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Fotografía de Eat&Love

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Dirección: Calle Bárbara de Braganza, 2

Teléfono:913 19 94 57

Horario: 19:00–2:00

  1. Coctelería Del Diego

Este reducido local contiene otra de las mejores coctelerías de Madrid. Situado cerca de Gran Vía, cuenta con una decoración discreta, elegantona, en el que suena jazz o el funk. Impecable servicio.

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Dirección: Calle de la Reina, 12

Teléfono:915 23 31 06

Horario: Todos los días de 19 h. a 3. Viernes y sábados hasta 3.30. Domingos cerrado

  1. Costello

Uno de los clásicos. Permite disfrutar de copas tranquilas arriba o bien acudir a algún concierto de música en directo en un íntimo espacio de techos abovedados.

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Fotografía de El Mundo

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Dirección: Calle del Caballero de Gracia, 10

Teléfono:915 22 18 15

Horario: 18:00–3:30

Progamación aquí: http://www.costelloclub.com/programacion

 

 

 

Penne a la puttanesca

El sabor resultado de esta receta es simplemente espectacular. No tiene dificultad alguna: meterlo todo en una olla y dejarlo a fuego lento dos horas.

La receta me la pasó mi padrastro, y es de esas que voy a guardar para toda la vida. Brutal de buena. Y mira que a mi eso del atún con tomate no me encanta. Pues se sale de mojar pan, pero de verdad. Y aunque me de algo de pena revelar esta receta de casa, allá va:

Ingredientes para unas 8 personas

  • 2 cebollas
  • 4 chalotas (cebollitas pequeñas francesas)
  • 3 botes de bonito (si puede ser bueno mejor, de esos que vienen en tarros de cristal. Yo compré el de Ortiz)
  • 3 dientes de ajo
  • 4 botes anchoas
  • 3 botes tomate triturado Cidacos
  • 3 cucharadas azúcar moreno
  • 3 botes alcaparras
  • perejil
  • 5 clavos
  • 2 palos vainilla
  • una cucharadita de canela en polvo
  • pimienta cayena (va al gusto, yo le pongo bastante, como una cucharadita rasa porque me gusta picante, pero os aconsejo echarle y luego corregir una vez acabada)
  • un par de chiles
  • vino blanco
  • 2 botes de aceitunas negras sin hueso
  • 2 o 3 hojas de laurel

Ejecución

Cortamos la cebolla, las chalotas y el ajo y lo ponemos en el fuego sobre una sartén a la que habremos echado el aceite de dos de los botes del atún.

Sin esperar a que se haga, añadimos el resto de ingredientes: aceitunas negras, las alcaparras (y el líquido de uno de los botes de alcaparras), el atún tal cual (en trozos grandes), los palos de vainilla, las hojas de laurel, la cucharadita de canela, la cayena, los chiles, las aceitunas negras, el tomate, el azúcar moreno y el chorreón de vino blanco.

Lo dejamos a fuego lento-medio durante 2 horas hasta que espese, y echamos el perejil picado al final. Hacemos los macarrones siguiendo indicaciones del fabricante y servimos.

kkk

nnn

ooooo

ks

ooo
Esta pinta tiene antes de cocinarse dos o tres horas

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Nota para todo aquel al que no le gusten las anchoas como a mi: se deshacen y no se notan.

Sé que son muchos ingredientes, y que son dos o tres horas de cocción pero cuando lo probéis entenderéis lo que os digo. Yo lo hago por la mañana y lo dejo haciendo mientras me voy a hacer recados. Cuando vuelvo la casa huele a gloria y entonces bendigo el momento en que decidí ponerme a cortar cebolla.

Si sois menos puedes congelar lo que sobre en paquetes de dos personas para la próxima vez que te apetezca.

Si os animáis ya sabéis, me encantaría ver vuestras fotos en Facebook y/o comentarios de cualquier tipo. Probad, va veréis qué rico…