Magdalenas clásicas

Estas magdalenas son las de toda la vida, de esas que te devuelven a tu infancia, que aguantan una semana sin ponerse duras, que saben a dulce de pueblo. Para mi gusto la clave está en freir el aceite con la naranja como veremos ahora.

No sé vosotros, pero yo estoy algo cansada de tanta influencia americana, tanto fondant azul eléctrico, mantequilla aromatizada, colorantes, calabazas y un sinfín más de cosas que no me van. Simplemente, no me identifico con ello, y prefiero 20 veces el sabor de naranja y limón, junto con un buen aceite de oliva -tan nuestro- que un cupcake rosa con mantequilla de plátano encima.

Así de beligerante y reivindicativa me levanté el domingo pasado, y en pleno arrebato españolista decidí recuperar esta receta (vista en las recetas de mamá) y preparar unas magdalenas caseras clásicas.

Ingredientes (salen unas 40-50 magdalenas)

  • 500 gramos de harina de repostería
  • 500 gramos azúcar
  • 1/2 kg huevos
  • 500 ml aceite de oliva
  • 10 gramos levadura
  • 2 ralladuras de limón
  • 1 zumo de limón
  • 1 cáscara naranja

Ejecución

  • Se pone el aceite al fuego y cuando esté caliente se frie la cáscara de una naranja, cuidando de que no se queme. Dejamos enfriar antes de echar el aceite en la masa.
  • Precalentamos el horno a 170 grados.
  • Se baten con energía las yemas con el azúcar, se añade la raspadura y el zumo de limón, y cuando está integrado, se añade el aceite y por último la harina mezclada con la levadura, mezclando lo justo, aunque quede algún grumo.
  • Se baten las claras a punto de nieve (yo muchas veces -cuando no tenía varillas eléctricas- no las he montado, no pasa nada) y se incorporan a la masa, intentando que no bajen demasiado.
  • Se pone la masa en las cápsulas de papel se espolvorean con un poco de azúcar y media hora al horno (aproximadamente)  a unos 170º, hasta que estén doradas.

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He hecho esta receta mil veces, quedan super jugosas, y casan a la perfección con un cafecito para merendar o con el desayuno.

Como salen muchas, lo que yo suelo hacer es congelarlas y meterlas en bolsitas de 4 o 6 magdalenas, las saco el lunes y disfruto de ellas toda la semana 🙂