Una cata de vinos franceses en el centro de Madrid

Este fue un plan muy especial. Tanto, que medité sobre si lo publicaba o no… pero después de toda la guerra que les di a sus dueños y lo bien que lo pasé me pareció que lo más generoso por mi parte era compartirlo.

Antonio y Clotilde son los encantadores dueños de Oh Delice, una tienda de productos franceses en la Plaza de Chueca, que organizan maridajes petit-comité entre sus clientes. Venden vino, quesos, y productos del terroir directamente traídos de la campiña.

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Lo mejor es que los precios de sus productos son muy competitivos porque no hay intermediarios. ¿Que cómo lo hacen? Dos meses al año se van a recorrer bodegas y tiendas por Francia para seleccionar las mejores cosechas y productos de pequeños productores. El resultado es un armonioso grupo de vinos, champanes, quesos y foie que te volverán loco.

Les pedí su carta de vinos, que muy amablemente me cedieron, os la podéis descargar aquí:

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Tengo que reconocer que siento cierta debilidad por todo lo francés, así que cuando entré en esta tienda me tuve que llevar un poco de todo. Cuando me llegó el correo con la convocatoria del maridaje no lo dudé. El título: Borgoña vs Burdeos. ¿Cómo iba a decir que no?

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Los maridajes los organizan con grupos pequeños de unas 6 personas. En principio gente diversa, aunque no creo que tengan problema en organizar una para un grupo cerrado de amigos. En nuestro caso, nos lanzamos con el grupo desconocido, y no pudo ser mejor elección. También es verdad que yo hablo con las paredes, pero nuestros acompañantes en la cata fueron interesantes, se habló algo de francés y nos permitió conocer alguna que otra historieta divertida.

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Conocido el grupo y tras una breve introducción sobre los vinos a degustar, Antonio se ocupó de decantarlos y  contarnos la historia de cada uno de ellos, mientras lo saboreábamos lentamente junto con las diferentes tapas que acompañaban a cada copa. El maridaje acabó con un vino dulce y un “Gâteau nantais” bizcocho casero con almendras típico de Nantes, hecho por Clotilde.

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Antonio nos explicó que el vino no lo notaríamos en la cabeza al día siguiente, porque los vinos que probamos eran de cultivo racional (sin pesticidas ni herbicidas) y con pocos sulfitos añadidos. Con la castaña con la que salimos de allí la verdad es que no le daba demasiada credibilidad, pero cuando me levanté al día siguiente ni me acordaba del maridaje…prueba superada.  

Lo que hizo esta degustación tan especial no fueron los vinos –excepcionales- ni los productos con los que se acompañan –que al final puedes comprar-. Fue la pasión con la que esta pareja vive la cultura del vino. Fue compartir su entusiasmo –contagioso- explicando de donde venía cada vino y cómo lo habían encontrado.

Lo recomiendo, evidentemente. Es una pequeña joyita en el centro de Madrid. No esperéis un sitio de moda con luces bajas. Es una tienda sencilla en la que solo encontraréis unas buenas copas, vinos de calidad y dos personas haciendo algo que les apasiona, y haciéndolo muy bien.

Oh Delice. Plaza de Chueca, 5, 28004 Madrid. Teléfono: 910 07 30 30

Precio del maridaje: 39€ por persona

http://www.ohdelice.es/

Pd: acabamos bajando un poco el vino degustando unas setas en el conocido Cisne Azul, uno de los mejores de la capital y que está a 50 metros de la tienda. Pero sobre dónde comer setas ya hablaremos más adelante.